¡Aplaudiré eternamente
desde el balcón de mis sueños!

Dejemos que sea Dios
quien pague tanto desvelo,
porque puestos a pagar…
pagároslo yo no puedo.
Toda vuestra valentía
tiene VALOR, mas no precio…
Solo os puedo regalar
el calor de algunos versos,
y entre palabras sencillas,
mi cariño verdadero.

Los aplausos no han cesado
en el balcón de mis sueños.

Hoy os invito a elevar
vuestra mirada hasta el cielo:
está más azul que nunca,
y más juguetón el viento;
tiene la brisa caprichos
jugando entre los almendros;
el mar –verdiazul- cercado
con murallas de romero.
El Arco Iris despliega
sus colores tan contento,
porque la lluvia bendice
los campos y los desiertos.
Solo el hombre ha sucumbido
ante un virus tan pequeño.
Tanto dolor, tanta muerte,
tantos hermanos sufriendo;
tantas sonrisas tronchadas
a flor de labios. Y aquellos
que se fueron sin sentir
unas gotas de consuelo…
Los hemos llorado mucho,
a distancia, desde lejos,
y el corazón se nos queda
sin canciones en el pecho.

Los aplausos cobran fuerza
en el balcón de mis sueños…

A vosotros, que estuvisteis
y estáis junto a los enfermos,
entregando vida y alma,
aunque os falte luz y aliento.
A vosotros que bebéis
vuestra impotencia en silencio…
Bata blanca, azul o verde,
junto a una cama o un féretro.
A vosotros que sentís
el arrullo gris del miedo
por pasillos infinitos
tan blancos como el misterio
de vuestras manos abiertas
entre azucenas y sueros.

A vosotros el aplauso
desde el balcón de mis sueños.

Y una plegaria a la Virgen
por todos los que murieron.
En pie, cuidando otras vidas
la propia vida perdieron.
Sois como el aceite puro
que dan los olivos viejos,
para suavizar heridas,
para aliviar sufrimientos
en las anchuras del alma
y en la estrechez de los cuerpos.
Jamás podremos pagar
todo el bien que nos habéis hecho.
Hoy sois jazmines de luz
que se han abierto en el cielo.
Y dejemos que sea Dios
vuestro Precio y vuestro Premio.

¡Os aplaudiré por siempre
desde el balcón de mis sueños!

                                   Hna. Lucía Carmen de la Trinidad, cd
Carmelo de San José. Antequera
12 de Mayo, 2020