El Dios personal de la historia

1. Haz una lectura orante de Éx 3. Déjate entrar en todo el mundo de sugerencias que tiene el relato. He aquí unas cuantas pistas:

1. Haz una lectura orante de Éx 3. Déjate entrar en todo el mundo de sugerencias que tiene el relato. He aquí unas cuantas pistas:

  • v. 1: Moisés del desierto al monte:
    el desierto, ¿como huida (del Faraón, de la vida…)?,¿o como soledad?, ¿o lugar de la tentación, o del cambio?; el monte, lugar de la presencia de Dios o del encuentro. Y del desierto al monte como camino;
  • v. 1: Moisés de pastor de ovejas a pastor del pueblo;
  • v. 2: «el ángel del Señor» = Dios haciéndose presente;
  • v. 2: una zarza que arde sin consumirse: lo admirable, lo profundo, lo que se nos escapa. «Y nosotros vivimos, nosotros respiramos sólo si ardemos y ardemos»
  • v. 3: «iré a ver esa maravilla»: el hombre que se lanza hacia lo que no controla desde la fascinación, la admiración;
  • v. 4: «Moisés, Moisés»: llamado por su propio nombre;
  • v. 4: «Aquí estoy»: llamada de Dios y respuesta del hombre;
  • v. 5: «descálzate»: ¿por reverencia ante el «terreno sagrado»?, ¿desnudez ante Dios, no poder manejarle?, ¿o para agarrar el fondo de la vida, de la tierra?;
  • v. 6. «Yo soy»: Dios es el protagonista de la historia;
  • v. 6: «se tapó la cara»: los amantes se miran a los ojos, pero ¿quién puede ver a Dios sin morir? (Éx 33);
  • v. 7: Dios que se compromete libremente con la historia de su pue-blo; Dios que no soporta la opresión de los suyos y se decide a actuar;
  • v. 11: «¿Quiénsoy yo?»: ¿sólo humildad?, ¿o conciencia de la propia incapacidad?, o aún más, irreconciliación con uno mismo que produce inseguridad o tratar de escapar de la tarea?;
  • v. 12: «Yo estaré contigo»: la seguridad de Moisés no se hallará, en sus capacidades sino en la identidad que le da la presencia de Dios;
  • v. 14: «Soy el que soy»:elnombre de Dios, su corazón, su intención. «Soy el que soy» = «soy el que seré», es decir, el que va a mos-trar quién es; si se quiere, «veréis quién soy». Hay que fiarse, es digno de fe, no se le puede objetivar ni manipular.

Si escribes verás

2. A partir de estas u otras pistas que te llamen la atención en el texto, vuelve a leer todo ello y quédate con aquellas partes que resuenan más dentro de ti.

  • ¿Qué sentimientos te produce?,
  • ¿Qué se mueve dentro de ti?,
  • ¿Qué se te va sugiriendo y suscitando. por dentro?

3. Tenemos, por lo general, mucha «información» sobre Dios, sobre la religión. Quizá algunos también tenemos mucha «formación». Nos hacemos una idea, intelectualizamos quién es, qué hace, qué puede, etc. Pero a Dios se le conoce sobre todo no a través de muchas teorías sino entrando en contacto con Él. Y la relación con Dios, como toda relación, es algo vivo.

En este sentido, el texto de Éx 3 apela a distintos aspectos de esta relación: Dios cercano, comprometido con el hombre, con los suyos hasta el fondo, y al mismo tiempo, Dios lejano: «no te acerques», el santo; Dios que entra en una relación personal con Moisés pero un Dios a quien no se puede mirar a la cara sin morir. ¿Cómo hacer la síntesis entre estos aspectos aparentemente contradictorios? Y, al mismo tiempo, hay que dejar que Dios sea Él mismo y nos desconcierte, que no te podamos controlar.

4. Una vez más, hablar de experiencia de Dios significa hablar del mundo de la relación. Sólo entrando en relación se conocen por dentro muchas de estas cosas. Por ejemplo:

  • En clave psicológica: esa sensación que se tiene ante una relación significativa de distancia y cercanía a la vez; alguien que puede ser la persona más cercana a uno mismo y sin embargo, que es siempre distinta y distante, que no puede ser manipulada, controlada;
  • En clave existencial: cuando me encuentro con alguien que me importa., ya no puedo disponer de mí mismo de la misma manera. Alguien se cuela en tu vida y sientes que hay que optar, sientes el vértigo de la libertad;
  • En clave religiosa: ¿y cuando ese tú viviente es el «Tú» de Dios? Entonces parece que la persona se siente arraigada en lo más profundo de la realidad, que ese «Tú» es lo que da sentido último a todo, la «consistencia» de todo, lo más íntimo a mí mismo.

5. Pero, ¿cómo se vive, todo ese mundo de la relación con Dios?

  • ¿Dependencia o independencia?, ¿ necesidad de depender de Dios para evitar el conflicto?, ¿independencia como autoafirmación reactiva?
  • ¿Simetría o asimetría?, ¿prefiero a un Dios de igual a igual o como padre protector?, ¿me atrevo a «pedir», a sentirme necesitado o me creo autosuficiente?, ¿me dan miedo las relaciones simétricas donde tengo que exponerme a mi mismo?