¡FELIZ NAVIDAD!

Dos palabras bien sencillas, quizás gastadas, muy gastadas, pero que llevan dentro el más puro y apasionado amor de Dios por la humanidad.

No las digas de cualquier manera.

Detente en cada una de ellas. Feliz… Navidad.

Feliz nacimiento de Jesús, buena nueva de su presencia entre nosotros.

Estrena esta expresión tan bella.

Estrena con ellas el encuentro con las personas, estrena la vida, estrena el gozo.

Que no estamos solos, que una Presencia ha venido a recrear

para siempre nuestra tierra. ¿Te parece poco?

FELIZ NAVIDAD

Que un Niño nos ha hecho niños, hijos de un mismo Padre.

FELIZ NAVIDAD

Que nuestra fragilidad es cuna y ya no es motivo de lamento.

FELIZ NAVIDAD

Que en nuestro jardín brote la confianza del amor,

donde el pobre siempre tiene sitio.

FELIZ NAVIDAD

Que una gracia de fraternidad y de bondad

desciende sobre la humanidad, y nos puede transformar si la acogemos.

FELIZ NAVIDAD