NOS LLAMAS A LA VIDA Y A DAR LA VIDA

Señor, Jesús.

Gracias por estar siempre en medio de nosotros.

Tú eres nuestra luz, nuestra fuerza,

nuestro apoyo, nuestro gozo.

Tú lo eres todo.

Y siempre estás. ¡Qué bueno!

 

Gracias, Señor Jesús.

A cada uno de los que estamos aquí nos has llamado.

Nos has elegido a base de amor.

¡Cuánto nos quieres!

Nuestra mirada y nuestro corazón están puestos en Ti.

Nuestra comunidad es eso:

Un grupo de hombres y mujeres

que tienen puesta en ti la mirada.

Nos llamas a la vida y a dar la vida.

Quieres que seamos felices y que hagamos felices a los demás.

Tu mirada de amor nos cura para poder nosotros curar con la mirada.

 

Gracias, Jesús, por llamarnos

a colaborar en tu proyecto del Reino.

Sigue llamándonos cada día,

sigue amándonos a pesar de todo.

Llama a mucha más gente:

que todos conozcan la belleza de tu amor,

que todos seamos en el mundo

un signo de tu compasión y de tu bondad,

de tu libertad y de tu amor a los más pequeños.

 

Gracias, Señor, por confiar en nosotros.

Gracias por hacernos mensajeros

de la Buena Noticia del amor del Padre a toda la humanidad,

de tu compasión y ternura para que los últimos tengan una vida más digna.

 

Gracias por tu Espíritu y por tantas vocaciones como embellecen a la Iglesia.

Envía vocaciones a nuestras familias religiosas

que hay mucha gente que no conoce

la vida de fraternidad,

ni ha oído hablar de la cena que recrea y enamora,

ni sabe recorrer los caminos de la contemplación

que llevan a gustar tus amores.

Envía vocaciones que canten tu belleza y la de cada ser humano,

que conozcan tu amor y vivan la comunión con toda la Iglesia.

 

Con María, lamujer fiel y creyente, tu madre y la nuestra, te decimos:

«Aquí nos tienes». «Haz en nosotros lo que quieras».

«Envíanos». Que hay mucha tarea en este mundo:

que hay que poner mucho amor donde no lo haya para sacar amor.

Juntos andemos, Señor.