Lema: «¿Para quién eres?
Con motivo de la Jornada Mundial de la Vida Consagrada, celebrada el 2 de febrero de 2026 en el marco del Jubileo, la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada ha preparado diversos materiales —mensaje de los obispos, testimonios, textos del papa León XIV, oraciones, los subsidios litúrgicos para celebrante y monitor— para celebrar esta Jornada que invita a centrar la mirada en las personas que, mediante la consagración, dedican su vida a Cristo.
En el CIPE ofrecemos un resumen de la HOMILÍA de la Misa del Papa León XIV en la celebración del Jubileo de la Vida Consagrada, Jueves, 9 de octubre de 2025
En el marco del Jubileo, el papa León XIV dirige un mensaje de gratitud, ánimo y esperanza a todas las personas consagradas del mundo.
– Pidan y se les dará, busquen y encontrarán, llamen y se les abrirá» (Lc 11,9)
1. Confiar como hijos en el Padre
El Papa recuerda que las palabras de Jesús —pedir, buscar y llamar— expresan la actitud fundamental del consagrado: una confianza sencilla y total en Dios. Vivir los votos es abandonarse en las manos del Padre como hijos, reconociendo que todo es don y todo nace de su misericordia.
2. Los votos: pobreza, obediencia y amor fraterno
Estas tres actitudes marcan el camino cotidiano de la vida consagrada:
Pedir es reconocer, en la pobreza, que todo es don del Señor y dar gracias por todo.
Buscar es abrirse, en la obediencia, a descubrir cada día el camino que debemos seguir para alcanzar la santidad, según los designios de Dio.
Llamar es pedir y ofrecer a los hermanos los dones recibidos con corazón puro, esforzándose en amar a todos con respeto y gratuidad.
Así, la consagración hace fructificar la gracia recibida en el bautismo y se convierte en un signo profético para la Iglesia y el mundo.
3. Recordar con gratitud la propia vocación
El Papa invita a mirar la propia historia personal y comunitaria para reconocer la fidelidad de Dios a lo largo de los años, tanto en los momentos luminosos como en los tiempos de prueba. Todo ha sido camino de purificación, crecimiento en la fe y maduración en el amor.
4. Dios, sentido pleno de la vida
Para los consagrados, Dios no es solo importante: es todo. Es origen, llamada, fuerza y meta. Por eso su vida proclama que solo en Él el ser humano encuentra plenitud verdadera. Con su testimonio, ayudan a otros a descubrir la amistad con Dios y el deseo de infinito que habita en todo corazón.
5. De la experiencia de Dios nace la caridad
El Papa recuerda que de un encuentro auténtico con Dios brota siempre un amor generoso y concreto hacia los demás, como ocurrió en los fundadores y fundadoras de los institutos religiosos. La vida consagrada está llamada a ser entrega sin fronteras, especialmente a los más pobres y olvidados.
6. Testigos de esperanza en un mundo cansado
Frente a una cultura que a veces considera inútil servir a Dios y se conforma con lo superficial, los consagrados muestran que la verdadera felicidad nace de un amor fiel, profundo y duradero. Su vida es como un árbol que da oxígeno al mundo: ofrece sentido, estabilidad y paz.
7. Orientados hacia la eternidad
Finalmente, el Papa subraya la dimensión eterna de la vocación consagrada. Los consagrados viven comprometidos en el mundo, pero con la mirada puesta en el Reino definitivo. Son testigos de los bienes futuros y recuerdan a todos que nuestra meta última es la vida plena en Dios.
8. Una llamada final
El mensaje concluye con una exhortación a vivir con sencillez evangélica, cercanía a Cristo y a los hermanos, pobreza de corazón, mansedumbre, hambre de santidad y misericordia, para que el mundo pueda reconocer, a través de ellos, la paz que viene de Dios.
JUBILEO DE LA VIDA CONSAGRADA.
SANTA MISA. HOMILÍA DEL SANTO PADRE LEÓN XIV. Plaza de San Pedro. Jueves, 9 de octubre de 2025