Personajes del Adviento: Juan, hijo de Zacarías

JUAN, el hijo de Zacarías – JUAN, el Bautista

Juan, hijo de Zacarías

Figura del Nuevo Testamento. Es el primer personaje humano que aparece como protagonista en algunos Evangelios, como el de Marcos (Mc 1,4) o el de Juan (Jn 1,6). (Mateo antecede la genealogía jesusana; Lucas se dirige primero a Teófilo, luego habla de Juan: Lc 1,5-25; 41.44.57-80; 3,1-22: es quien más datos da de él: nombre de su padre, Zacarías; nombre de su madre, Isabel).

Juan, el Bautista

Normalmente es éste el nombre que le damos, el que nos es más conocido y agradable a los oídos. Pero no era su función primordial; solo es ésa la función que aparece primera en los evangelios (repetida en los cuatro), y por eso la tradición le puso ese sobrenombre: el bautista. Pero hay “otro” Juan, el que nació y creció sin haber nunca bautizado a nadie. Era el Juan, hijo de Zacarías.

Dos Juanes (que son el mismo): el de Zacarías (Adviento) y el Bautista (Cuaresma).

Digamos que la liturgia actual (postconciliar) ha creado dos personajes distintos o un mismo personaje pero diferenciado según los momentos litúrgicos. Es nuestro Juan, como vemos.

Para Adviento los liturgistas seleccionan unos textos donde sale Juan, pero no se hace hincapié en su función de bautizar; eso se deja para después.
En la Cuaresma –el ‘después’– sí que aparece este personaje en su función más conocida, la de bautizar, para la conversión. Porque bautismo y conversión van unidos íntimamente: el de Juan es un bautismo de conversión. El de Jesús lo será en el Espíritu.

Y en Adviento ¿qué?

En Adviento, Juan predica, amonesta, da testimonio; pero antes, mucho antes de eso, en Adviento Juan nace del seno de Isabel, otro personaje del Adviento, al igual que su padre Zacarías; Juan es niño –por un lado– y es mayor –por otro–.

Juan es anunciado, es nacido, es crecido… Juan se marcha de casa (suponemos) y se pone a predicar. Parte de eso lo tenemos en Adviento y parte lo tendremos en Cuaresma.

Los dos Juanes: Juan el de Zacarías y Juan el Bautista; uno para Adviento y otro para Cuaresma (al gusto del consumidor litúrgico).
Juan de Adviento y Juan de Cuaresma. En Adviento: nos quedamos con el Juan de Adviento: el hijo de Zacarías. Y en Cuaresma: nos quedamos con el Juan de Cuaresma: el Bautista.

Ignacio Husillos, ocd.

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