Lunes, 17 de agosto
«Si quieres ser perfecto, anda, vende tus bienes, da el dinero a los pobres —así tendrás un tesoro en el cielo— y luego ven y sígueme» (Mt 19,22).
Jesús hace una propuesta desconcertante: para vivir el reino hay que llegar hasta el final, despojarse de todo y ponerse en camino con Él. ¿Tienes conciencia de que Jesús es tu tesoro? ¿Su amistad llena de gozo tu vida? ¿Su amor te abre al amor de los hermanos/as?
Llámame, una y otra vez, Señor, que quiero seguirte y llenar mi vida de tu Proyecto.
Martes, 18 de agosto
«Es imposible para los hombres, pero Dios lo puede todo». Entonces dijo Pedro a Jesús: «Ya ves, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; ¿qué nos va a tocar?» (Mt 19,25)..
Dios no cabe en un corazón que está lleno de otras riquezas. Necesitamos buscar a Dios sin nada, en silencio, en soledad. Con las manos y el corazón vacíos.
Bendita tú, Virgen María, ruega por nosotros. Bendícenos para que seamos bendición de Dios para la humanidad. Enséñanos a cantar tu canción y que nuestro Fiat a Dios sea la músicaque envuelva nuestra jornada
Miércoles, 19 de agosto
“Id también vosotros a mi viña” (Mt 20,7)
El servicio es respuesta a un llamamiento gratuito. Ni la cantidad o calidad del servicio, ni la antigüedad o diversidad de funciones, ni el mayor o menor rendimiento, crean situaciones de privilegio. El estar en la viña de Dios es la mejor paga. Acoge en tu corazón la invitación que te hace Jesús. Hay mucho que servir en medio de la comunidad. Ponte el delantal y empieza.
Quiero trabajar en tu viña, Señor. Quiero servir a mis hermanos. ¡Gracias por contar conmigo! Con Santa Rosa de Lima, quiero trabajar en tu viña, Señor. Quiero servir a mis hermanos. ¡Gracias por contar conmigo!
Jueves, 20 de agosto
“Venid a la boda” (Mt 22,4)
El banquete de bodas es signo de la comunión gozosa de Dios con la humanidad. Pero ¿quién acogerá esta invitación de Jesús en un mundo acostumbrado a la ausencia de Dios? La mayor parte de los invitados rechaza la invitación, prefiere vivir al margen de Dios. Aprovecha tú estos minutos para acoger esta invitación gratuita a dejarte querer por Dios.
Conviérteme en pregonero de tu fiesta, Dios mío, donde hay flores y danzas, pan para todos.
Viernes, 21 de agosto
“Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser. Este mandamiento es el principal y primero. El segundo es semejante a él: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Estos dos mandamientos sostienen la Ley entera y los profetas” (Mt 22, 38.39)
Dios lleva a todos los seres humanos en su corazón. No se puede amar solo a Dios, sin amar a los hermanos. Las dos realidades pertenecen a la misma moneda. No seas una persona distinta cuando estás con Dios que cuando estás con los demás. Lo que eres ante tus semejantes, eso eres ante Dios.
Cuando voy a tu encuentro, Señor, Tú me señalas a los demás. Cuando miro a los pequeños, ellos me señalan tu corazón.
Sábado, 22 de agosto
BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA REINA
“No llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque Uno solo es vuestro Padre, el del cielo. No os dejéis llamar maestros, porque uno solo es vuestro maestro, el Mesías. El primero entre vosotros será vuestro servidor” (Mt 23, 10.11).
Jesús insiste en la igualdad de todos los discípulos. Ninguno es más que nadie. Ninguno es menos que nadie. Los dones de cada uno no son para marcar diferencias, sino para embellecer la vida de la comunidad.
Gracias, Señor, por el regalo de la Iglesia. Gracias, por su belleza y ternura. Gracias por ese espacio en el que todos somos hermanos. Gracias, por María, nuestra madre.
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