XXXI SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

Lunes, 2 de noviembre  

“Cada ves que lo hicisteis con uno de éstos, mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis” (Mt 25,40).

Esta excelente respuesta de Jesús identifica el servicio al necesitado con el amor a Cristo. Recuerda que la venida de Jesús al final de los tiempos será ante todo un acto de discernimiento, en el que aparecerán las consecuencias de tu comportamiento hacia los hermanos más pequeños.

Dios, Padre, de todos los pueblos, en Jesús nos mostraste el Proyecto de Reino: Tu Reino es Vida, Verdad, Justicia, Paz, Libertad, Gracia y Amor. ¡Venga a nosotros tu Reino, Señor! 

Martes, 3 de noviembre 

“Sal por los caminos y senderos e insísteles hasta que entren y se me llene la casa» (Lc 14, 24).

Jesús ofrece el banquete del Reino a todo tipo de personas, quiere que su casa se llene, porque hay sitio, palabra y tarea para todos. Acoge la invitación de Jesús y deja que el mandamiento del amor queme tus entrañas. Acércate agradecido a la Eucaristía, en ella, Jesús se entrega como Pan de Vida.

Tu bondad y tu misericordia me acompañan todos los días de mi vida, habitaré en la casa del Señor por años sin término.

Miércoles, 4 de noviembre

“Quien no carga con su cruz y viene en pos de mí, no puede ser discípulo mío” (Lc 14, 27).

El seguimiento de Jesús pide muchas veces la renuncia y el despojamiento. El cargar con su cruz no supone un peso adicional a las dificultades e la vida sino un estilo de vivir lo cotidiano a la luz de los valores del Reino. Jesús nos invita a vivir con libertad, a caminar ligeros de equipaje, a llevar en el corazón su persona y su mensaje.

Señor, quiero seguirte, pero me faltan las fueras para hacerlo. No te veo, no te siento, no te comprendo, pero me fío de Ti.  “

Jueves, 5 de noviembre

“¡Felicitadme!, he encontrado la oveja que se me había perdido” (Lc 15,6).

Jesús es buscador incansable de cada ser humano. Para cada uno hay espacio en su corazón. Recuerda hoy con agradecimiento la solicitud y el cuidado de tu vida que tiene la Iglesia.

Cuando me dejo encontrar por ti, Jesús, se desborda tu alegría.

Viernes, 6 de noviembre

 “Los hijos de este mundo son más astutos con su propia gente que los hijos de la luz” (Lc 16, 8).

Esta parábola no nos invita a ser inicuos sino a ser sagaces, a hacernos amigos utilizando los bienes de este mundo para ponerlos al servicio de los más necesitados. El reino de Dios necesita de ti, de tu decisión y de tu inteligencia. Ponlas a su servicio.

Tú, Señor, siempre me sorprendes, Y no me gusta… pero lo necesito. Que mi entrega sea más inventiva y audaz en beneficio de mis hermanos.

Sábado, 7 de noviembre 

“Dios conoce vuestros corazones” (16,15).

Jesús nos describe al hombre religioso como el que es de fiar en lo poco, desprendido de lo material y humilde. Porque no se puede servir a Dios y al dinero. Opta por Dios, por la libertad. No le entregues al Señor un corazón compartido.

Yo sé, Señor que tú me conoces por dentro. Ayúdame a ser coherente. Quiero elegirte a Ti.

¡Cuán bien cuidado está el que se fía de Dios (Beato Francisco Palau, Carta 56)

Libros recomendados:

Post recomendados:

Vive el evangelio como nunca antes:

Recibe nuestras reseñas literarias:

Únete a nuestra comunidad literaria para recibir reseñas semanales de libros  de tu interés por e-mail. Es gratis y disfrutarás de precios más bajos y regalos en nuestras editoriales con tu cupon de socio.