34 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

Lunes, 22 de noviembre

“Esa viuda pobre ha echado más que todos, porque todos esos han contribuido a los donativos con lo que les sobra, pero ella, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir” (Lc 21, 3-4).

La limosna de la viuda cautiva los ojos de Jesús que miran en profundidad las opciones del corazón y se admira de su gesto de total gratuidad, con ello nos enseña a mirar los acontecimientos con otra luz.

Gracias, Señor, por los pequeños, por los humildes, por los pobres ¡Cuánto puedo aprender de ellos! ¡Cuánta generosidad en quienes no tienen nada! Solo te tienen a ti, por eso les sobra todo lo demás. Que mi único bien seas tú, Señor.

Martes, 23 de noviembre

Esto que contempláis, llegarán días en que no quedará piedra sobre piedra que no sea destruida. Mirad que nadie os engañe” (Lc 21,6.8).

Lucas exhorta a la comunidad cristiana a vivir en alerta ante posibles signos engañosos, a poner los ojos en Jesús y a recorrer su camino con coraje y valentía, en medio de las pruebas y dificultades del momento presente. Jesús es tu Salvador, deja que su Amor te libere de todos tus temores y esclavitudes.

Tú me invitas, Señor a dejar mi vida en tus Manos, a vivir con esperanza el momento presente y a hacer de este mundo un mundo de vida y de paz.

Miércoles, 24 de noviembre

“Yo os daré palabras y sabiduría a las que no podrá hacer frente ni contradecir ningún adversario vuestro” (Lc 21, 15)

Jesús anuncia las persecuciones de la comunidad cristiana y le asegura la protección incesante de Dios, si persevera en su vida y testimonio. En los momentos de prueba, persecución, acusaciones falsas, confía tu causa al Señor, verás que el Espíritu Santo pone en tu boca las palabras adecuadas y la fuerza necesaria para afrontar esa situación. “La cruz, sobre todo los cansancios y los dolores que soportamos por vivir el mandamiento del amor y el camino de la justicia, es fuente de maduración y de santificación” (Gaudete et exsultate, 92)

Señor, te confío mi vida, con todo el amor de que soy capaz. No quiero tener otro deseo que hacer tu voluntad. ¡Hágase! Lo que tú quieras, donde tú quieras, cuando tú quieras, como tú quieras…

Jueves, 25 de noviembre 

“Cuando empiece a suceder esto, levantaos, alzad la cabeza; se acerca vuestra liberación” (Lc 21,28)

A pesar del lenguaje apocalíptico y catastrófico, la venida del Hijo del hombre es un acontecimiento de liberación. La Palabra de Dios nos invita a levantarnos de dejar fuera temores, angustias, preocupaciones. Todo está en manos de Dios que nos cuida y arropa. Acoge con esperanza la salvación que Dios te ofrece en los duros y complejos acontecimientos históricos humanos. 

En la fragilidad de mis tareas y compromisos me muestras tu Rostro, Señor, de la Vida y de la Historia. Me invitas a llevar contigo la cruz de cada día y a recrear la esperanza en tus promesas de salvación. 

Viernes, 26 de noviembre

Todo eso se cumplirá. El cielo y la tierra pasarán, mis palabras no pasarán” (Lc 21,33)

No sabemos ni el día, ni la hora de los acontecimientos que ocurrirán al final de los tiempos. Jesús nos invita a confiar en su Palabra, viva y eficaz, que permanecerá siempre: antes, durante y después de los signos que anuncian el fin. Fíjate en lo que te sucede cada día y descubre en los acontecimientos, grandes o pequeños, la presencia del Reino de Dios, que te invita a vivirlo todo con esperanza.

Enséñame, Señor, a mirar la vida con tus ojos, a ver las cosas, como Tú las ves. Dame luz para ver las semillas de vida que ya están brotando en el mundo.

Sábado, 27 de noviembre

“Estad, pues, despiertos en todo tiempo, pidiendo que podáis escapar de todo lo que está por suceder y manteneros en pie ante el Hijo del hombre” (Lc 21, 36)

El creyente tiene que vivir siempre en vela, como el servidor que espera en cualquier momento la vuelta de su señor. Todo pasa. Somos peregrinos que caminamos hacia el Hogar de la Vida. Ora incesantemente para que no caigas en la tentación de abandonar el camino del seguimiento de Jesús.

¡Ven, Espíritu Santo! Ora en mi interior. Mantén despierta mi fe. Alienta mi esperanza. Aviva la llama de mi amor. Hazme generoso/a en la entrega a los demás.

Libros recomendados:

Post recomendados:

Suscríbete gratis al CIPE:

Recibe nuestro e-mail semanal. Si estás leyendo este blog será de tu interés: