Lunes, 21 de julio
“Ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás” (Mt 12,41).
A veces los que no creyentes son mejores que los que se precian de ser fieles a Dios. No basta que el agua rodee la piedra, hace falta que penetre en su corazón para que sienta la humedad por dentro. Intenta aprender de todos los que viven a tu alrededor, también de los que han abandonado la práctica religiosa.
Todos son señales de tu amor, cuando miro la vida con ojos limpios. Ninguna señal me basta, cuando tengo el corazón cerrado.
Martes, 22 de julio
SANTA MARÍA MAGDALENA
“Jesús le dice: ¡María! Ella se vuelve y le dice: ¡Rabboni!, que significa: ¡Maestro!” (Jn 20,16).
Jesús llama a María por su nombre y ella reconoce su voz. Al esposo le responde la esposa. El lenguaje nupcial expresa la relación de amor que une a la comunidad con Jesús. – ¿Cómo llamas a Jesús en tus encuentros con Él?
Lo mío es tuyo, mi Señor. Lo tuyo es mío, mi Señor. Juntos hacemos el camino, mi corazón en el tuyo.
Miércoles, 23 de julio
SANTA BRÍGIDA, patrona de Europa
“Yo soy la vid; vosotros los sarmientos. El que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto; porque separados de mí no podéis hacer nada” (Jn 15,5)
La palabra de Jesús alimenta nuestro amor de cada día, limpia nuestros ojos para ver en todo lo que nos acontece la huella de su amor, nos enseña lo que quiere que digamos al mundo con nuestra vida.
Señor Jesús, queremos estar bien unidos a ti, para que las tribulaciones de la vida se conviertan en las tijeras de poda de nuestro Padre, que cuidadosamente las usa para limpiarnos de los elementos que obstaculizan dar fruto en Tu Reino. Así queremos que la gloria de tu Padre esté en nosotros, tus discípulos.
Jueves, 24 de julio
“Salió el sembrador a sembrar” (Mt 13,3)
La Palabra nos presenta el rostro glorioso de Jesús, que sigue saliendo a sembrar su amor a la humanidad con la ilusión de un sembrador. Prepárate con el silencio para la escucha de la Palabra. Prepárate con la soledad para la comunión con Jesús.
Abro mi corazón a tu semilla, Señor, y me quedo a la espera de que florezca.
Viernes, 25 de julio
SANTIAGO APÓSTOL, patrono de España
“El hijo del hombre ha venido para servir y dar su vida” (Mt 20,28).
¡Qué bien describen a Jesús estas palabras! Vino para dar vida a todos. Dio vida sirviendo a todos. Jesús está a tu servicio, dándote lo mejor. Asómbrate de la locura de ese amor.
No sé qué decir, Señor. No sé casi nada. Solo sé que me amas con un amor que no termino de entender.
Sábado, 26 de julio
SANTOS JOAQUÍN Y ANA, padres de la bienaventurada Virgen María.
“Dejadlos crecer juntos hasta la siega y, cuando llegue la siega, diré a los segadores: Arrancad primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo almacenadlo en mi granero” (Mt 13,30).
Jesús revela que el Reino crece lentamente, entre imperfecciones: Dios, paciente y misericordioso, no quiere perder ninguna semilla de bien. invita a tener paciencia con nosotros mismos, con los demás y con la historia, seguros de que el Reino ya está presente y, pese a las dificultades, sigue creciendo.
Sembrador de la buena semilla, haz nuestro corazón terreno fértil; que el mal no nos robe esperanza ni paz. Danos paciencia para esperar los frutos, sabiduría para no juzgar con dureza y mansedumbre para acompañar a quienes crecen con dificultad.
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