Tú que miras a los que nadie ve,
que desvelas verdades que nadie comprende,
y te adentras en la oscuridad
de nuestras debilidades y abatimientos,
¡Ábrenos los ojos!

Libera nuestra visión contaminada
de anhelos y deseos equivocados,
de indiferencias y prejuicios,
de orgullos y vanidades,
de eficacias y resultados,
de activismos y aceleraciones
de consumismos y superficialidades.

Ábrenos los ojos y haznos mendigos
de tu mirada,
para comprender y acoger,
pararnos y contemplar,
perdonar y no juzgar,
consolar y curar,
compartir y amar.

¡Ábrenos los ojos!
y que tu mirar
invierta el curso de nuestra vida
y el de toda la humanidad.

Mar Galceran