Hay un amor que es silencio.
Un amor que se pregunta,
Interroga, duda, se turba
ante los desacuerdos
e incomprensibles de la vida,
pero que espera,
en el silencio del tiempo,
a que el tiempo hable y actúe
lo que el quiera y como quiera.

Hay un amor que es silencio,
pero no huye ni se rebela.
Todo lo acoge en la paz del corazón,
y se mantiene siempre atento
a cualquier respuesta.

Hay un amor que es silencio
y abandono de toda atadura,
de toda posesión,
de toda seguridad,
de toda inquietud,
a la espera que se engendre
la novedad de lo inesperado.
El amor se entrega,
a contracorriente,
y después confía.

Mar Galceran.