Encima de las corrientes, «Super flumina Babylonis», San Juan de la Cruz

Letra: San Juan de la Cruz. Romance, escrito en la cárcel de Toledo durante 1577-78, sobre el salmo 137 «Super flumina Babylonis».
Música y arreglos, voz e instrumentos: José-Manuel Montesinos Suárez.

Estamos a punto de celebrar, al iniciar la Tercera Semana del Adviento, el día de San Juan de la Cruz… Fray Juan de Yepes fue capaz de superar el «destierro» de su encarcelamiento aliviando su angustia en las fuentes de la Palabra de Dios… Se acercó, por ejemplo, al Cantar de lso Cantares y a los Salmos… Se puso a transformar en romances, en letrillas y liras algunos pasajes preferidos muy significativos…
Os comparto mi humilde versión del Romance, compuesto en la cárcel de Toledo en 1577-78, sobre el salmo 137(136) «Super flumina Babylonis» / Junto a los ríos de Babilonia…

Acudamos, como él, a la fuente viva y fresca de los salmos, leyéndolos desde el encuentro personal con Jesucristo, en medio de nuestro destierro y nuestro encierro contemporáneo…

ENCIMA DE LAS CORRIENTES («Super flumina Babylonis»)

Encima de las corrientes
que en Babilonia hallaba,
allí me senté llorando,
allí la tierra regaba,
acordándome de ti,
¡Oh Sión!, a quien amaba.
Era dulce tu memoria,
y con ella más lloraba.

Dejé los trajes de fiesta,
los de trabajo tomaba,
y colgué en los verdes sauces
la música que llevaba,
poniéndola en esperanza
de aquello que en ti esperaba.
Allí me hirió el amor,
y el corazón me sacaba.

Díjele que me matase,
pues de tal suerte llagaba;
yo me metía en su fuego,
sabiendo que me abrasaba,
disculpando al avecica
que en el fuego se acababa.
Estábame en mí muriendo,
y en ti sólo respiraba.

En mí por ti me moría,
y por ti resucitaba,
que la memoria de ti
daba vida y la quitaba.
Gozábanse los extraños
entre quien cautivo estaba;
miraba cómo no veían
que el gozo los engañaba.

Preguntábanme cantares
de lo que en Sión cantaba:
Canta de Sión un himno,
veamos cómo sonaba.
¬Decid, ¿cómo en tierra ajena
donde por Sión lloraba,
cantaré yo la alegría
que en Sión se me quedaba?

Echaríala en olvido
si en la ajena me gozaba.
Con mi paladar se junte
la lengua con que hablaba,
si de ti yo me olvidare,
en la tierra do moraba,
Sión, por los verdes ramos
que Babilonia me daba.

De mí se olvide mi diestra,
que es lo que en ti más amaba,
si de ti no me acordare,
en lo que más me gozaba,
y si yo tuviere fiesta
y sin ti la festejaba
¡Oh hija de Babilonia,
mísera y desventurada!

Bienaventurado era
aquél en quien confiaba,
que te ha de dar el castigo
que de tu mano llevaba,
y juntará sus pequeños,
y a mí, porque en ti lloraba,
a la piedra, que era Cristo,
por el cual yo te dejaba.

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