ORACIÓN: SEGUNDO DOMINGO DE ADVIENTO

Mi vida está llena de cosas,
llena de trabajos y tareas,
llena de llamadas telefónicas,
llena de tensión nerviosa,
Los miedos y desconfianza
la habitan y rodean.
Pero, ¿está abierta a Ti, Señor?
Vuelve mi vida hacia Ti.
Tú eres mi vida, eres mi todo.
Eres mi Señor.
Empápame de tu verdad, Jesús.
Enséñame a vivir como Tú.
Tú eres mi camino.
Tú amor me hace feliz.
Dame tu Espíritu para abrir caminos
a tu Evangelio.
Amén