
Domingo vigésimo tercero del tiempo ordinario
Lectura orante del Evangelio: Marcos 7,31-37 Este doble e inseparable movimiento, de acogida interior y de anuncio a los demás, configura nuestra vida como discípulos.

Lectura orante del Evangelio: Marcos 7,31-37 Este doble e inseparable movimiento, de acogida interior y de anuncio a los demás, configura nuestra vida como discípulos.