
El amor misericordioso de Dios
El amor misericordioso de Dios–como todo verdadero amor- es siempre «débil». Se sitúa a las antípodas del control y de la posesividad que asfixia al

El amor misericordioso de Dios–como todo verdadero amor- es siempre «débil». Se sitúa a las antípodas del control y de la posesividad que asfixia al

Invocación al Espíritu Ven Espíritu. Enséñanos los caminos de la pobreza que libera, el cuidado de los frágiles que embellece el mundo, los gestos sencillos