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	<title>Para el verano archivos - Cipecar</title>
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	<description>Centro de Iniciativas de Pastoral de Espiritualidad</description>
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	<title>Para el verano archivos - Cipecar</title>
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		<title>Días de silencio y oración en el verano</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Charo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 10 Aug 2025 15:46:41 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Para el verano]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El tiempo de verano no interrumpe el encuentro con Dios, tan vital y esencial para los creyentes. Cuando muchas actividades se suspenden, para la oración no hay vacaciones. Dios es la Fuente de Agua viva que vivifica y recrea nuestra vida. Por eso, nos mantenemos en su Presencia que sostiene, ilumina, fortalece y recrea nuestros [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-medium-font-size">El tiempo de verano no interrumpe el encuentro con Dios, tan vital y esencial para los creyentes. Cuando muchas actividades se suspenden, para la oración no hay vacaciones. Dios es la Fuente de Agua viva que vivifica y recrea nuestra vida. Por eso, nos mantenemos en su Presencia que sostiene, ilumina, fortalece y recrea nuestros días.</p>



<p class="has-medium-font-size">Estemos donde estemos en estos meses de verano, en la playa, en la cama de un hospital, con los amigos, en la montaña, en un voluntariado, con la familia, en los mil caminos dispuestos para ser recorridos…, busquemos la compañía de Dios sin prisas, escuchemos la palabra que delicadamente enamora, embarquémonos en aventuras que refresquen el alma y nos lleven hacia los hermanos.&nbsp;</p>



<p class="has-medium-font-size">Dios es manantial, no dejemos de beber. Dios es susurro de brisa suave, pongámonos a su aire. Dios es luz, dejemos que recorra nuestras oscuridades. Dios es música para cantar y danzar. Dios es melodía para cantarla con nuestra flauta. Dios es noche estrellada que guía nuestros pasos. Dios es un poema bellísimo en la creación, que tenemos que aprender a escuchar y cuidar.&nbsp;</p>



<p class="has-medium-font-size"><a href="https://montecarmelo.com/?s=revista+orar" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>La Revista Orar, nº 311. <em>Orar en verano,</em></strong></a><em> </em>te ofrece recursos para cuidar la fe, vivificar el amor y reavivar la esperanza.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="908" height="681" data-id="20756" src="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2023/06/VIGO-GRUPO.jpg" alt="" class="wp-image-20756" srcset="https://cipecar.org/wp-content/uploads/2023/06/VIGO-GRUPO.jpg 908w, https://cipecar.org/wp-content/uploads/2023/06/VIGO-GRUPO-300x225.jpg 300w, https://cipecar.org/wp-content/uploads/2023/06/VIGO-GRUPO-768x576.jpg 768w" sizes="(max-width: 908px) 100vw, 908px" /></figure>
</figure>
</blockquote>



<p class="has-ast-global-color-5-color has-luminous-vivid-orange-background-color has-text-color has-background has-medium-font-size"><strong>Días de silencio y oración</strong></p>



<p class="has-ast-global-color-8-color has-white-background-color has-text-color has-background has-medium-font-size"><strong>Puedes realizarlos  donde quiera que te encuentres.</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong><a href="https://cipecar.org/escuela-de-oracion/vigilias-y-retiros/unos-dias-de-silencio/dias-de-silencio/haz-silencio-habita-tu-casa">Habita tu casa</a></strong></li>



<li><strong><a href="https://cipecar.org/escuela-de-oracion/vigilias-y-retiros/unos-dias-de-silencio/dias-de-silencio/haz-silencio-descalzate-y-escucha">Descálzate y escucha</a></strong></li>



<li><strong><a href="https://cipecar.org/escuela-de-oracion/vigilias-y-retiros/unos-dias-de-silencio/dias-de-silencio/haz-silencio-acoge-el-proyecto-de-dios-en-tu-vida">Acoge el Proyecto de Dios en tu vida</a></strong></li>



<li><strong><a href="https://cipecar.org/escuela-de-oracion/vigilias-y-retiros/unos-dias-de-silencio/dias-de-silencio/haz-silencio-aprende-a-mirar-en-la-noche">Aprende a mirar en la noche</a></strong></li>



<li><strong><a href="https://cipecar.org/escuela-de-oracion/vigilias-y-retiros/unos-dias-de-silencio/dias-de-silencio/haz-silencio-adora-el-misterio-trinidad-que-habita-tu-vida">Adora el Misterio que habita tu vida</a></strong></li>



<li><strong><a href="https://cipecar.org/escuela-de-oracion/vigilias-y-retiros/unos-dias-de-silencio/dias-de-silencio/haz-silencio-aprende-a-mirar-con-la-luz-de-la-esperanza">Aprende a mirar con la luz de la esperanza</a></strong></li>



<li><strong><a href="https://cipecar.org/escuela-de-oracion/vigilias-y-retiros/unos-dias-de-silencio/dias-de-silencio/haz-silencio-anuncia-el-amor">Anuncia el amor</a></strong></li>
</ul>



<p class="has-medium-font-size"><strong>Espíritu Santo, dador de vida, en la interioridad del mundo, mantienes viva la Fuente del Amor.</strong></p>



<p class="has-text-align-left has-vivid-green-cyan-color has-white-background-color has-text-color has-background has-medium-font-size"><strong>«Que nada sea capaz </strong><br><strong>de turbar la paz de mi interior </strong><br><strong>ni hacerme salir de Dios, <br>sino que cada momento </strong><br><strong>me haga penetrar más hondo </strong><br><strong>en la profundidad de vuestro Misterio» </strong><br>           <strong>(Santa Isabel de la Trinidad)</strong></p>



<p class="has-text-align-center has-ast-global-color-8-color has-luminous-vivid-orange-background-color has-text-color has-background has-medium-font-size"><strong>CIPE</strong></p>
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		<title>CAMINO DE SANTIAGO</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Charo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 23 Jul 2023 10:37:12 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[El camino de Santiago]]></category>
		<category><![CDATA[Para el verano]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>En estos meses de verano son miles los peregrinos que recorren el Camino de Santiago. En muchos caminos y carreteras se les ve con su mochila al hombro. Las gentes de los pueblos construidos a la vera del Camino saben de su sed, de su cansancio, a veces de sus motivos y experiencias. Esta riada [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-medium-font-size">En estos meses de verano son miles los peregrinos que recorren el Camino de Santiago. En muchos caminos y carreteras se les ve con su mochila al hombro. Las gentes de los pueblos construidos a la vera del Camino saben de su sed, de su cansancio, a veces de sus motivos y experiencias.</p>



<p class="has-medium-font-size">Esta riada de peregrinos en busca de algo nuevo y distinto puede tocar nuestro corazón. Sus preguntas, sus búsquedas, sus caminos pueden coincidir también con los nuestros. De ellos podemos aprender muchos valores que nos ayuden a poner nuestras pisadas sobre las que dejó grabadas en la arena el gran peregrino del amor, Jesús.</p>



<p class="has-medium-font-size">El Camino, lo recorran o no por motivos claros de fe, en todos deja huella y en muchos se convierte en una profunda experiencia espiritual. Incluso los “alejados” tienen en el Camino una ocasión privilegiada y única de encuentro y cercanía con lo religioso. Todos caben en el Camino.</p>



<p class="has-medium-font-size">El Camino tras el Campo de la Estrella, si uno camina con los ojos, el oído y el corazón abiertos, transforma interiormente a las personas, que vuelven a la vida ordinaria por otros caminos: la tolerancia, el respeto, la austeridad solidaria, el agradecimiento a tanta gratuidad, el silencio como camino para el diálogo y el entendimiento entre los pueblos…</p>



<p class="has-medium-font-size">En el Camino el tiempo y el espacio son distintos, porque son sagrados. Lo “sagrado” es lo contrario a lo profano, a lo cotidiano, porque nos recuerda la presencia de otra dimensión, más profunda, más esencial, de nuestra vida; lo sagrado es lo habitado, espacio y tiempo de encuentro con nosotros mismos, con los demás y especialmente con Dios.&nbsp; Es más, esa presencia callada, velada pero constante de Dios nos pone en las condiciones más adecuadas para encontrarnos con nosotros mismos y con los demás.</p>



<p class="has-medium-font-size">El Camino es un Camino Interior para todos. Pistas para orar en el Camino de la vida:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="has-medium-font-size">Sal de tu tierra, de tu casa, con una actitud de fe, de abandono confiado. Es Dios quien te guía.</p>
</blockquote>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="has-medium-font-size">No cruces de prisa los paisajes. Mira, escucha, respira hondo, descubrirás&nbsp; maravillas.</p>
</blockquote>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="has-medium-font-size">Acércate con respeto y acogida a las huellas dejadas por miles y miles de peregrinos a lo largo de la historia. Hay mucha fe y cultura en los pueblos, en las iglesias, en los caminos y puentes…</p>
</blockquote>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="has-medium-font-size">Disfruta del silencio, de la soledad, busca la mirada del Peregrino, Amigo y Compañero: Jesús.El es <em>“CAMINO, VERDAD Y VIDA”.</em> Siéntate junto a EL, sin prisa…</p>
</blockquote>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="has-medium-font-size">Lee la Palabra. Rumia en tu interior algún pasaje de la Escritura mientras caminas.</p>
</blockquote>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="has-medium-font-size">Cuenta a Jesús lo que te pasa en el Camino, lo que llevas en tu corazón, lo que buscas, anhelas; háblale de tus seres queridos, de los que sufren…</p>
</blockquote>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="has-medium-font-size">Deja que tus labios digan la Salve ante las imágenes de María, la peregrina de la fe.</p>
</blockquote>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="has-medium-font-size">Acércate a otros peregrinos. Comparte con ellos la escucha, el servicio, la ayuda. Oíos mutuamente la fe.</p>
</blockquote>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="has-medium-font-size">Busca fuerzas en la Eucaristía, donde el Peregrino del Amor siempre tiene caliente el pan y envejecido el vino.</p>
</blockquote>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="has-medium-font-size">Canta y camina. Hazlo con alegría.</p>
</blockquote>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="has-medium-font-size">Prepara tu vuelta a “casa”. Ahí empieza para ti el verdadero camino, el de la vida diaria. Cuenta a quien te quiera oír lo que has visto y oído en el Camino. Invita a otros a vivir esta experiencia del Camino, a beber gratuitamente de la fuente de vida que brota a raudales para todos.</p>



<p class="has-medium-font-size"><strong><a href="https://cipecar.org/escuela-de-oracion/el-camino-de-santiago/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Tienes más recursos en:  </a><br><a href="https://cipecar.org/escuela-de-oracion/el-camino-de-santiago/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">ORAR EN EL CAMINO DE SANTIAGO</a></strong></p>
</blockquote>
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		<title>Juntos andemos, Virgen María</title>
		<link>https://cipecar.org/momentos-de-oracion/orar-con-maria/juntos-andemos-virgen-maria/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Charo]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 02 Aug 2022 14:38:21 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Orar con María]]></category>
		<category><![CDATA[Para el verano]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>SALIDAS (ÉXODOS) Y ENCUENTROS (SÍNODOS) DE LA VIRGEN MARÍA Si María es tipo de la Iglesia, lo es también de esta Iglesia en salida y sinodal. Caminar juntos, con María, es manifestar la identidad de los discípulos y misioneros. María, como peregrina de la fe en todas sus salidas y caminos, nos conduce hacia un [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-white-color has-vivid-cyan-blue-background-color has-text-color has-background has-medium-font-size"><strong>SALIDAS (ÉXODOS) Y ENCUENTROS (SÍNODOS) DE LA VIRGEN MARÍA</strong></p>



<p class="has-medium-font-size">Si María es tipo de la Iglesia, lo es también de esta Iglesia en salida y sinodal. Caminar juntos, con María, es manifestar la identidad de los discípulos y misioneros. María, como peregrina de la fe en todas sus salidas y caminos, nos conduce hacia un encuentro, nos convoca a un determinado sínodo: es María, la que camina y la que convoca, la “tienda del encuentro” y el aula del sínodo. Podemos leer y meditar su vida, sus viajes y caminos, como misterios itinerantes que conducen a la Iglesia a nuevos encuentros (sínodos) y nuevos caminos (éxodos).</p>



<p class="has-medium-font-size">Su viaje vital va desde la casa de su padre Joaquín hasta la casa de su ‘hijo’ el discípulo amado. En todos sus viajes vemos salidas que terminan en encuentros, éxodos y sínodos.</p>



<p class="has-ast-global-color-0-color has-text-color has-medium-font-size"><strong>Salida de su casa a la de José (Lc 1,18-25.26-38)</strong></p>



<p class="has-medium-font-size">La anunciación es su primer éxodo y sínodo. Esta salida es de escucha y obediencia, de fe inicial. “La Anunciación es el punto de partida de donde inicia todo el camino de María hacia Dios” (Redemptoris Mater, 14). Un camino de fe que pasa por tortuosos senderos.</p>



<p class="has-medium-font-size">La familia de María es la proto-iglesia y la primera expresión de la sinodalidad eclesial. Salió de sí para convocarnos a la fe y a la obediencia, para reunirnos en familia. Esta primera salida termina en el sínodo de la familia: primera forma de encuentro escucha, comunión y participación… proto-sinodalidad de la iglesia…</p>



<p class="has-ast-global-color-0-color has-text-color has-medium-font-size"><strong>De Nazaret a Ain Karem (Lc 1,39-45)</strong></p>



<p class="has-medium-font-size">Éxodo de servicio. Su camino apresurado y alegre hacia la casa de su prima es su primera salida de misión y de servicio; éxodo de participación en el servicio y en la comunicación del evangelio.</p>



<p class="has-medium-font-size">Con esta salida convoca al cántico y a la alabanza: magníficat. Convoca el sínodo de la esperanza anunciando proféticamente el futuro de Dios: Las dos mujeres salen de casa, se levantan, se saludan, se admiran, se bendicen, se ponen a cantar… el sínodo en Ain Karem es encuentro de alabanza y admiración.</p>



<p class="has-ast-global-color-0-color has-text-color has-medium-font-size"><strong>De Nazaret a Belén (Lc 2,1-20)</strong></p>



<p class="has-medium-font-size">Éxodo de la individualidad a la maternidad. Sale de sí para ponerse por entero alma y cuerpo, tiempo y vida al servicio del Verbo encarnado. Éxodo y sínodo de encarnación: misterio de pobreza y esperanza.</p>



<p class="has-medium-font-size">María convoca a José, a los pastores, a los ángeles, a los pequeños y a los reyes … todos son convocados a la adoración. Este sínodo comienza por la adoración y la encarnación. María nos reúne en Belén para la adoración</p>



<p class="has-ast-global-color-0-color has-text-color has-medium-font-size"><strong>De Belén a Egipto (Mt 2, 13-14)</strong></p>



<p class="has-medium-font-size">Éxodo hacia Egipto. Esta salida viene impuesta por el peligro y la amenaza; viaje forzado y salida en dirección contraria (a Egipto, al sur, a lo desconocido peligroso, a la frontera y al exilio) a su deseo y a su proyecto (a Nazaret, al norte, a su casa y su proyecto personal y familiar).</p>



<p class="has-medium-font-size">Convocada María al encuentro con lo diferente, nos convoca a escuchar a extranjeros, paganos, alejados… Somos llevados con María al sínodo en la periferia, a escuchar a los que no están cerca ni hablan nuestra lengua, ni tienen nuestras costumbres y ni viven en nuestra cultura.</p>



<p class="has-ast-global-color-5-color has-vivid-cyan-blue-background-color has-text-color has-background has-medium-font-size"><strong>Caminos de ida y vuelta a Jerusalén</strong></p>



<p class="has-ast-global-color-0-color has-text-color has-medium-font-size"><strong>Primer viaje de ida y vuelta a Jerusalén (Lc 2,21-38)</strong></p>



<p class="has-medium-font-size">Éxodo para ofrecer y ofrecerse como portadora de la luz y del don más preciosos. Su verdadera Ofrenda no fue rescatada, sin vuelta. Con su Hijo se entregó por entero y definitivamente</p>



<p class="has-medium-font-size">En este sínodo María convoca a los ancianos a reconocer la luz y la esperanza: Incluye su congregación a una mujer viuda como destinataria de la presentación o manifestación al pueblo. Simeón y Ana evangelizan a Israel. La mujer no queda recluida o detenida en el atrio de las mujeres, es llevada al templo… En este Sínodo María camina junto a los ancianos, que le revelan su propia misión y le anuncian su destino. Ancianos de ojos grandes y mirar profundo, que no miran hacia atrás con nostalgia, sino hacia adelante con esperanza.</p>



<p class="has-ast-global-color-0-color has-text-color has-medium-font-size"><strong>Segundo viaje (Lc 2,41-50)</strong></p>



<p class="has-medium-font-size">Éxodo para cumplir con Dios y donde Dios se esconde y el Niño se pierde. El segundo viaje a la Ciudad Santa le ha dejado un regusto amargo a María: no solo ha perdido a un hijo, sino que ha tomado conciencia de que ya no le pertenece (Lc 2,49). María agobiada y angustiada por la pérdida en la ciudad, le pide cuentas de una conducta inadecuada. Le deja sin palabras su respuesta, no acaba de comprender. Tardará años en asimilarlo y pasar de madre a discípula. Vivía en su compañía y su misterio marcaba su lejanía.</p>



<p class="has-medium-font-size">Somos convocados a buscarle y a preguntar por él, a callar y guardar en el corazón sin entender. Por el camino se busca y se encuentra desandando los caminos… Con María decimos: ¿A dónde te escondiste, Amado…? Buscando mis amores iré… Descubre tu presencia. Este sínodo es para buscar lo que está lejos, lo perdido, lo escondido. Las cosas de mi padre me sacan de mi casa… ¿me ocupan</p>



<p class="has-ast-global-color-0-color has-text-color has-medium-font-size"><strong>Camino de vuelta a Nazaret (Lc 2,39-40.51-52)</strong></p>



<p class="has-medium-font-size">Este éxodo se hace en familia. Ni en el desierto como Juan, ni en el templo como Samuel (1Sam 2, 21 y Lc 1, 80), sino en la familia y la obediencia, en la aldea y en el trabajo, crece Jesús. Este éxodo conduce al trabajo, a la misión escondida, a la familia, a la aldea, al arraigo, a la educación… a los lentos procesos de la formación y el desarrollo. María se repliega hacia el interior guardando sus experiencias vividas. El éxodo tiene una cara interior, como proceso espiritual de conciencia y compromiso con las cosas ordinarias y extraordinarias: meditándolas en su corazón. Haciendo esfuerzo de intentar comprender a la luz de la fe las profundas implicaciones de todo lo que va viendo y experimentando. Ella es reconocida por el evangelista como la que ha creído, la que escucha, la que pone en práctica… la que necesita interiorizar, asimilar, profundizar, personalizar…</p>



<p class="has-medium-font-size">Este Sínodo convoca al trabajo en la familia, y al oficio de cada día en el taller; convoca María sínodo para hacer la misión escondida. Lo ordinario… en la casa de José. Haciendo grande lo pequeño, extraordinario lo ordinario. Dios velado y revelado en familia y trabajo. Convoca al silencio en lo cotidiano, sínodo del trabajo no de la palabra, de la oración y la comunión en la convivencia y en la intimidad. Sínodo para el silencio; para no figurar ni aparecer, para ocultarse y en el silencio vivir.</p>



<p class="has-ast-global-color-0-color has-text-color has-medium-font-size"><strong>Camino de Nazaret a Caná (Jn 2,1-12)</strong></p>



<p class="has-medium-font-size">Éxodo a fiesta. Sale María a compartir el gozo esponsal de una pareja. Además, contaba con la posibilidad de reencontrarse con su Hijo, que hacía algún tiempo que se había marchado de casa. Ella, tan discreta, se ha quedado en segundo plano. Ha contemplado desde lejos, con un sano orgullo, a su Hijo comiendo y bebiendo con sus amigos y participando alegremente en la fiesta.</p>



<p class="has-medium-font-size">Convoca al sínodo del matrimonio, de la pareja. Convoca a la fiesta y a abrir los ojos a las necesidades del otro. María mira y escucha con los ojos. Convoca a ver la necesidad: mira y escucha. Te invita a intuir los riesgos de que se acabe la fiesta. Te invita a solicitar su intervención. El sínodo también necesita el vino de la alegría. Jesús y su hora. Somo misioneros como María, todos tenemos tarea: hacer lo que él nos diga… Haced, no solo pensad, o meditad… haced… Interviene, le fuerza a que, si no hace la alianza nueva, al menos la anuncie. Caná es anticipo del calvario y el cenáculo… María convoca a hacer lo que se pueda. Moviliza a los sirvientes para que se pongan al servicio de Jesús, llenan las tinajas… el resto no está en nuestras manos.</p>



<p class="has-ast-global-color-0-color has-text-color has-medium-font-size"><strong>Camino detrás de Jesús (Mc 3,31-35) de Nazaret a Cafarnaum (Mt 12,46-50; Lc 8,19-21)</strong></p>



<p class="has-medium-font-size">Éxodo de aprendizaje o discipulado. María madre e hija del reino. Entre los discípulos se reconoce como hermana de todos, una más sin prebendas ni privilegios, en la iglesia de Jesús, ahora se reconoce como hermana y seguidora…&nbsp; Con lazos familiares creados por la fe…. Se sentirá madre, sin dejar de ser hija, de una Iglesia convocada y reunida por el Señor</p>



<p class="has-medium-font-size">Sínodo: convoca un encuentro para escuchar, aprender y seguir. María como Hermana en el seguimiento, convoca al gozo de sentarse en el círculo de su Hijo, sintiéndose hermana y madre de su propio Hijo. Ya nadie es un extraña en el grupo, sino uno más en la Iglesia. Todos somos convocados por ella a seguir al Caminante y a ser hijos y madres de la Iglesia. Convocados por mediación de la comunidad, a conocer a Jesús y a escuchar la llamada a seguirle, a gastar con gozo las fuerzas en engendrar a otros a esa vida nueva.</p>



<p class="has-ast-global-color-0-color has-text-color has-medium-font-size"><strong>Tercer viaje a Jerusalén: de la ciudad al Calvario</strong></p>



<p class="has-medium-font-size">Éxodo final, la entrega. Volvió a Jerusalén por la Pascua con Jesús o por otro camino. Salida de seguimiento y obediencia, de corredentora y de compasiva. ‘Ya están pisando nuestros pies…’ Empañan esta peregrinación los presagios y los hechos confirmados.</p>



<p class="has-medium-font-size">Sínodo del dolor, del sufrimiento atroz y de la esperanza firme. Convoca junto a la cruz a los dolientes y servidores. María convoca a las tres Marías y al discípulo amado junto a la Cruz. La contradicción, la incomprensión, las dificultades e incluso la persecución son inherentes al seguimiento del Nazareno. Seguimiento que, inevitablemente, supone compartir su destino, es decir, llevar su cruz (Mc 8,34), beber su cáliz (Mc 10,38-39) y, finalmente, compartir su Reino (Jn 14,3).</p>



<p class="has-ast-global-color-0-color has-text-color has-medium-font-size"><strong>Camino del Calvario al Cenáculo</strong></p>



<p class="has-medium-font-size">Éxodo: sale de su dolor, no se repliega en su soledad; se queda sin hijo, sin familia, sin casa, sin templo y su camino abre espacio para una nueva familia y un nuevo templo: el Cenáculo. Camina y conduce desde la dispersión a la unión.</p>



<p class="has-medium-font-size">En el cenáculo convoca María el sínodo de la unión y de la oración en la espera del fuego del Espíritu. La Madre del Señor convertida en Madre de la Iglesia y la unidad. En el círculo de los discípulos, engendra nueva vida y esperanza, crea comunidad, convida a la oración, ayuda a comprender y madurar, a superar el escándalo de la cruz… a releer la Escritura. A pedir el Espíritu Santo. Convoca al Sínodo de la oración, de la comunión, de la cena eucarística, del Espíritu y de la iglesia…</p>



<p class="has-ast-global-color-0-color has-text-color has-medium-font-size"><strong>Camino desde la Cruz y el cenáculo a la casa del discípulo (Jn 19,27)</strong></p>



<p class="has-medium-font-size">Éxodo: comienza de nuevo la misión. La Virgen de Nazaret llegó a casa de Juan ya madura, cuando, después de perder a su esposo y a su Hijo, se había quedado sola y desamparada. El camino de la Cruz hasta la casa del discípulo amado le permitió vivir en su compañía la última etapa de su peregrinación. Como si todo comenzara de nuevo… Parece que esta casa será la definitiva, pero no está muy segura. Desde que, como Abrahán, se puso en camino no ha tenido vivienda fija. Ha conocido ya tantas casas: Nazaret, Ain Karim, Belén, Egipto&#8230;</p>



<p class="has-medium-font-size">Sínodo: convoca a hacer procesos que nos lleven a la ansiada comunión. En casa de Juan, María descubrirá su vocación de educadora de una Iglesia de la que se sabe Madre. Poco a poco y pacientemente irá convocando y transmitiendo a los discípulos de su Hijo su propia experiencia de seguidora del Caminante. Le llamará a la comunión a la misión a la participación. Nadie la recibe en su casa para quedarse tranquilo, sino para salir con ella al camino.</p>



<p class="has-ast-global-color-0-color has-text-color has-medium-font-size"><strong>Último éxodo de María: la Asunción</strong></p>



<p class="has-medium-font-size">El destino de María es, desde su asunción, su último éxodo, descender como mediadora y acompañar a la Iglesia en salida, en peregrinación de fe y misión; y convocarla a caminar juntos, procurando encuentros. Todavía va con nosotros, siempre delante de nosotros como signo de consuelo y de firme esperanza.</p>



<p class="has-medium-font-size">María es la real garantía de nuestro encuentro con la Sacratísima Humanidad de Cristo, Camino, Verdad y Vida.</p>



<p class="has-medium-font-size">Juntos andemos, Virgen María. Hagamos contigo nuestro éxodo y nuestro sínodo.</p>



<p class="has-medium-font-size">Gabriel Castro, OCD</p>



<p class="has-medium-font-size"><a href="https://montecarmelo.com/product/home/revista-orar/29325-revista-orar-n-311-html/"><strong>Artículo publicado en Revista Orar, Orar en verano, 311</strong></a></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="Les fêtes liturgiques de la Vierge Marie" width="1200" height="675" src="https://www.youtube.com/embed/i4DivVSYkAo?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p></p>
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		<title>Mirar el verano con los ojos de María</title>
		<link>https://cipecar.org/momentos-de-oracion/orar-con-maria/mirar-el-verano-con-los-ojos-de-maria/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Virtual Revolut OÜ]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 25 Jul 2021 23:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Orar con María]]></category>
		<category><![CDATA[Para el verano]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>María, Señora y Madre. Queremos mirar el verano contigo. El cuerpo al sol y el descanso reconfortante. Los conflictos que no se toman vacaciones y el gozo de los amigos y amigas. El paisaje que embellece y la fiesta en cada pueblo. Dios, siempre, belleza inagotable. Mirarlo todo con tus ojos, para convertir todo en [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<blockquote><p>María,<br />
Señora y Madre.<br />
Queremos mirar el verano contigo.<br />
El cuerpo al sol y el descanso reconfortante.<br />
Los conflictos que no se toman vacaciones y<br />
el gozo de los amigos y amigas.<br />
El paisaje que embellece y la fiesta en cada pueblo.<br />
Dios, siempre, belleza inagotable.<br />
Mirarlo todo con tus ojos,<br />
para convertir todo en transparencia<br />
de tu corazón habitado por la gracia.</p></blockquote>
<h3>EL CUERPO</h3>
<p>María, préstanos tus ojos para mirar el cuerpo, que se descubre en el verano para que lo acaricie el sol y se mete en el mar buscando salud; que suda en el trabajo y llena la vida de gestos; que permite el encuentro, la sonrisa, el beso; que expresa lo mejor y peor que llevamos dentro; que hasta se hace plegaria al Dios vivo, ofrenda de manos abiertas al caer de la tarde.</p>
<p>Tú María, tenías un mirar limpio. Te brotaba de dentro. Nunca separaste tu forma de mirar del Dios que te miraba y te embellecía con sola su mirada, dejándote revestida de hermosura y de gracia. Todo tu cuerpo era icono de Dios, expresión de su ternura. Qué bien suena decir en el saludo que te dirigimos: ¡Bendito el fruto de tu vientre!, el fruto que al crecer se hizo entrega de amor por nosotros.</p>
<p><strong>Enséñanos,</strong> María, a querer y a habitar nuestro cuerpo. Somos cuerpo, y nuestro cuerpo es hogar de la trinidad, lugar de encuentro.</p>
<p><strong>Haznos ver</strong> el cuerpo, todo cuerpo, como espacio de amor y libertad, nunca como un objeto para usar y abandonar después.</p>
<p><strong>Ayúdanos</strong> a rodear con tu mirada el cuerpo de la mujer y del hombre, del pájaro y el árbol, de la piedra y la gota de agua&#8230; para abrir caminos de belleza y creatividad en el mundo, de respeto y admiración por cada cosa que Dios creó.</p>
<blockquote><p>«Y yéndolos mirando<br />
con sola su figura<br />
vestidos los dejó de hermosura»<br />
(San Juan de la Cruz).</p></blockquote>
<h3>EL DESCANSO</h3>
<p>María, préstanos tus ojos para vivir el descanso. ¡El descanso!, que no es lujo y sí oportunidad de abrir ventanas cerradas mucho tiempo y dejar libres tantas posibilidades prisioneras. ¡El descanso!, que limpia nuestros ojos para ver lo de cada día: la calle, a las gentes, la vida; que recrea las energías agotadas. ¡El descanso!, <em>«noche sosegada&#8230;, música callada, soledad sonora»;</em> anuncio en el corazón de la venida de Dios.</p>
<p>Tú, María, aprendiste a descansar en las manos de Dios. Estabas contigo y con El y eso es descanso profundo. No te rompieron por dentro los problemas, ni las prisas, ni la cruz. La confianza te ayudó a vivir unificada, serena. Entendiste que la vida no es una carrera alocada por hacer cosas y más cosas, sino dejarse hacer. «<em>Hágase»,</em> decías cada día, y te crecía dentro el gozo y la paz.</p>
<p><strong>Enséñanos</strong> a descansar, porque tantas idas y venidas no nos dejan ni vivir ni estar serenos.</p>
<p><strong>Haznos ver</strong> el descanso como una oportunidad para gozar más de la vida, para estar con nosotros/as y con los demás, para jugar y reír, para no hacer nada y descubrir de paso lo esencial, lo que se escapa a menudo a nuestra mirada posesiva.</p>
<p><strong>Ayúdanos</strong> a encontrar y cultivar el descanso en Dios, el que recrea de noche nuestra fuente.</p>
<blockquote><p>«Gocémonos, Amado,<br />
y vámonos a ver en tu hermosura<br />
al monte y al collado<br />
do mana el agua pura;<br />
entremos más adentro en la espesura»<br />
(San Juan de la Cruz).</p></blockquote>
<h3>LOS CONFLICTOS</h3>
<p>María, préstanos tus ojos para mirar los conflictos, los de cada día, los de cerca y los de lejos, los que tocan nuestra piel y la de los vecinos. Los conflictos no se toman vacaciones y aparecen también en el verano. Son visitantes siempre inoportunos. A veces se acercan tanto que nos tapan los ojos, nos secan la sonrisa, y se enquistan como angustia en las entrañas. A veces se convierten en pregunta a Dios: ¿Por qué?</p>
<p>Tú, María, tuviste conflictos en tu vida. Eras humana como nosotros. Te salieron al paso en el camino. Salieron al encuentro de los tuyos. No te fueron indiferentes, pero tampoco te dejaste aplastar por ellos. Te quedaste en silencio ante ellos, los miraste a la cara como un desafío. Así, hasta descubrir el mensaje que venía escondido en un ropaje contradictorio. Así, hasta ver amanecida la luz y anunciada la paz. Así, hasta descubrir en ellos escondida la sonrisa de Dios, su rostro amigo, su mano salvadora.</p>
<p><strong>Enséñanos,</strong> María, a no pasar de largo ante el conflicto. En él se esconde un reto, una llamada. También ahí está la luz, está el amor.</p>
<p><strong>En los conflictos,</strong> haznos humildes para preguntar, dialogar, buscar con otros; para unir unas manos a otras manos y afrontarlos juntos, así hasta amanecer silbando en la mañana.</p>
<p><strong>Ayúdanos</strong> a no guardar conflictos en el corazón. El corazón es muy hermoso como para meter dentro la herida. Cuando dentro está la luz, la oscuridad es menor.</p>
<blockquote><p>«¡Qué bien sé yo la fonte<br />
que mana y corre<br />
aunque es de noche!»<br />
(San Juan de la Cruz).</p></blockquote>
<h3>LOS AMIGOS</h3>
<p>María, préstanos tus ojos para mirar a los amigos, con gozo, con gratitud y con delicadeza. Porque mirar a los amigos es como mirar el amor y dejar que nos embellezca y nos revele lo que somos. Nuestro tiempo se nos acorta por las múltiples ocupaciones, pero ¡qué pena si en las 24 horas de estos días largos y luminosos del verano no encontramos al menos unos momentos para estar con los amigos, para pensar con ellos, para recordar que somos amigos! Cuando vemos en el otro a un amigo estamos cerca de encontrar a Dios en el ser humano.</p>
<p>Tú, María, viviste plenamente la amistad. Tejiste diariamente en tu hogar la tela de la amistad. Por eso, las palabras de Jesús: <em>«A vosotros os llamo amigos»</em> son también tuyas, fruto de tu educación diaria. Cultivaste la amistad con tus vecinas y con Dios, al que viste con tus ojos de mujer y le cantaste como al de «<em>la entrañable misericordia».</em> Naciste en el amor, diste a luz al amor y ofreciste al mundo al Amigo que sigue gritando por todos los caminos, como un eco de tu corazón de mujer abierto a la amistad: <em>«Amigo soy, soy amigo».</em></p>
<p><strong>Enséñanos,</strong> María, a ser amigos de nosotros mismos, para serlo, un poco más, de todos.</p>
<p><strong>Haznos,</strong> María, abiertos a los otros, actuando como si todos nos quisieran, como si todos nos entendieran, como si todos nos ayudaran.</p>
<p><strong>Ayúdanos,</strong> María, sobre todo a vivir la amistad con Jesús, porque la amistad con él nos hace nacer, nos transforma, nos hace personas de luz.</p>
<blockquote><p>«Quédeme y olvídeme,<br />
el rostro recliné sobre el Amado»<br />
(San Juan de la Cruz).</p></blockquote>
<h3>EL PAISAJE</h3>
<p>María, préstanos tus ojos para mirar el paisaje. El verano, por la luz y los días largos, por los viajes y los encuentros de familia, es tiempo de mucho kilometraje. Montes, valles, mares, arroyos, ermitas, pequeños pueblos, caminos, un sin fin de aves y plantas, piedras y arenas, viento, brisa&#8230;, nos van a abrir sus puertas para que todo lo crucemos despacio y así puedan decirnos la belleza que llevan dentro. Y detrás de todo, los hombres y las mujeres que se han fundido con su paisaje, con sus historias dentro, poniendo notas de vida o muerte a la creación.</p>
<p>Tú, María, gozaste del paisaje lindo de Galilea: el lago, las colinas, la fuente, el camino, las gentes. Todo ese gozo te bajó al corazón y se convirtió en alabanza. Pero sobre todo, miraste con tus ojos de mujer limpia otro horizonte más bello, el de la salvación, y fruto de ello te brotó el Magníficat, el canto más bonito de alabanza.</p>
<p><strong>Enséñanos María,</strong> a dejar que el paisaje mirado despacio nos comunique ese saber de la quietud, y se haga sentimiento y emoción en todo nuestro ser, compromiso recreador del hogar común</p>
<p><strong>Haznos,</strong> María, habitar nuestro paisaje interior, donde tú guardabas las cosas más hermosas, donde Dios es el monte y el collado, los acontecimientos y el mundo, las galaxias y todo.</p>
<p><strong>Ayúdanos,</strong> María, a transmitir con nuestra vida un paisaje, tal que quien lo mire te vea.</p>
<blockquote><p>«Mi Amado las montañas<br />
los valles solitarios nemorosos<br />
las ínsulas extrañas<br />
los ríos sonorosos<br />
el silbo de los aires amorosos»<br />
(San Juan de la Cruz).</p></blockquote>
<h3>LA FIESTA</h3>
<p>María, préstanos tus ojos para mirar la fiesta. Si algo hay en verano son fiestas. Por motivos religiosos o humanos, las gentes se reúnen para celebrar la vida y las músicas salen a la calle y las mesas están bien surtidas, los horarios se trastocan, se toca con los dedos un nuevo modo de vivir solidario. La fiesta es la respuesta humana, pequeña y no lograda del todo, como todo lo humano, al Dios de la alegría.</p>
<p>Tú, María, participaste en las fiestas de tu pueblo. No pudiste guardar en el silencio tanta acción maravillosa de Dios y formaste coro con las mujeres para cantar al Dios que besa nuestra pequeñez y levanta del polvo a todo desvalido para colocarlo junto a los príncipes. En las bodas de Caná se te abrieron los ojos, descubriste que la fiesta que anda buscando todo corazón humano era tu hijo Jesús. Con tu intercesión adelantaste la hora de Jesús y empezaron a resonar los tambores de la vida.</p>
<p><strong>Enséñanos,</strong> María, a abrirnos al Espíritu, el gran animador de la fiesta de los hombres y mujeres de este mundo. <em>«El nos hace andar siempre como de fiesta, con un júbilo de Dios grande, como un cantar nuevo, siempre nuevo, envueltos en alegría y amor» </em>(Juan de la Cruz).</p>
<p><strong>Haznos,</strong> María, cambiar los lamentos, que secan el aire y matan la vida, en alabanzas, que proclaman nuestra verdadera vocación.</p>
<p><strong>Ayúdanos,</strong> María, a hacer de nuestras fiestas momentos de acogida, convivencia, solidaridad. Sólo las fiestas de este tipo tienen futuro.</p>
<blockquote><p>«Detente, cierzo muerto;<br />
ven, austro, que recuerdas los amores,<br />
aspira por mi huerto<br />
y corran sus olores<br />
y pacerá el Amado entre las flores».<br />
(San Juan de la Cruz).</p></blockquote>
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			</item>
		<item>
		<title>Orar 15 días en vacaciones de verano</title>
		<link>https://cipecar.org/blogs-firmas/https-javifuente-blogspot-com/orar-en-vacaciones-de-verano/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Virtual Revolut OÜ]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 31 Jul 2020 18:06:47 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Javier Fuente]]></category>
		<category><![CDATA[Para el verano]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Javier Fuente, ocd, nos ha regalado unos preciosos vídeos para orar durante 15 días de vacaciones. 1. Las vacaciones 2. Montaña o playa 3. Playa 4. La montaña 5. Las botas de montaña 6. Las chanclas 7. Volver al pueblo 8. Un paso 9. La caña fresca 10. El helado 11. El bronceador 12. La [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Javier Fuente, ocd, nos ha regalado unos preciosos vídeos para orar durante 15 días de vacaciones.</p>
<h3><span style="color: #008000;">1. Las vacaciones</span><br />
<iframe src="https://www.youtube.com/embed/S_ombD9fqyQ" allowfullscreen="allowfullscreen" width="560" height="315" frameborder="0"></iframe></h3>
<h3><span style="color: #008000;">2. Montaña o playa</span></h3>
<p><iframe src="https://www.youtube.com/embed/eaQoxuUzYR8" allowfullscreen="allowfullscreen" width="560" height="315" frameborder="0"></iframe></p>
<h3><span style="color: #008000;">3. Playa</span></h3>
<p><iframe src="https://www.youtube.com/embed/2WfcjRH0GT4" allowfullscreen="allowfullscreen" width="560" height="315" frameborder="0"></iframe></p>
<h3><span style="color: #008000;">4. La montaña</span></h3>
<p><iframe src="https://www.youtube.com/embed/SW91eoPTMzs" allowfullscreen="allowfullscreen" width="560" height="315" frameborder="0"></iframe></p>
<h3><span style="color: #008000;">5. Las botas de montaña</span></h3>
<p><iframe src="https://www.youtube.com/embed/0NEonPewyHY" allowfullscreen="allowfullscreen" width="560" height="315" frameborder="0"></iframe></p>
<h3><span style="color: #008000;">6. Las chanclas</span></h3>
<p><iframe src="https://www.youtube.com/embed/jc-UZeHKarI" allowfullscreen="allowfullscreen" width="560" height="315" frameborder="0"></iframe></p>
<h3><span style="color: #008000;">7. Volver al pueblo</span></h3>
<p><iframe src="https://www.youtube.com/embed/IXXJiiJVDmA" allowfullscreen="allowfullscreen" width="560" height="315" frameborder="0"></iframe></p>
<h3><span style="color: #008000;">8. Un paso</span></h3>
<p><iframe src="https://www.youtube.com/embed/fwKVZp3Rg6Y" allowfullscreen="allowfullscreen" width="560" height="315" frameborder="0"></iframe></p>
<h3><span style="color: #008000;">9. La caña fresca</span></h3>
<p><iframe src="https://www.youtube.com/embed/ePxGJLOM1Yc" allowfullscreen="allowfullscreen" width="560" height="315" frameborder="0"></iframe></p>
<h3><span style="color: #008000;">10. El helado</span></h3>
<p><iframe src="https://www.youtube.com/embed/krrFdWKJLT8" allowfullscreen="allowfullscreen" width="560" height="315" frameborder="0"></iframe></p>
<h3><span style="color: #008000;">11. El bronceador</span></h3>
<p><iframe src="https://www.youtube.com/embed/7OSxGNvWuJM" allowfullscreen="allowfullscreen" width="560" height="315" frameborder="0"></iframe></p>
<h3><span style="color: #008000;">12. La barbacoa</span></h3>
<p><iframe src="https://www.youtube.com/embed/LiYnnOQcYFg" allowfullscreen="allowfullscreen" width="560" height="315" frameborder="0"></iframe></p>
<h3><span style="color: #008000;">13 Reza</span></h3>
<p><iframe src="https://www.youtube.com/embed/gI5gM-dp3d8" allowfullscreen="allowfullscreen" width="560" height="315" frameborder="0"></iframe></p>
<h3><span style="color: #008000;">14. El encuentro</span></h3>
<p><iframe src="https://www.youtube.com/embed/pnMZHfHktrM" allowfullscreen="allowfullscreen" width="560" height="315" frameborder="0"></iframe></p>
<h3><span style="color: #008000;">15. El regreso</span></h3>
<p><iframe src="https://www.youtube.com/embed/d2n1oo91miQ" allowfullscreen="allowfullscreen" width="560" height="315" frameborder="0"></iframe></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
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]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://cipecar.org/blogs-firmas/https-javifuente-blogspot-com/orar-en-vacaciones-de-verano/feed/</wfw:commentRss>
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			</item>
		<item>
		<title>El verano tiempo para muchas cosas, también para Dios.</title>
		<link>https://cipecar.org/escuela-de-oracion/vigilias-y-retiros/para-el-verano/el-verano-tiempo-para/</link>
					<comments>https://cipecar.org/escuela-de-oracion/vigilias-y-retiros/para-el-verano/el-verano-tiempo-para/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Virtual Revolut OÜ]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 04 Jul 2020 10:21:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Para el verano]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://desarrollo.cipecar.org/?p=11457</guid>

					<description><![CDATA[<p>Tiempo para dejar que el Evangelio de cada día llene de agua tu pozo. Tiempo para caminar como peregrinos acompañados de la Virgen. Tiempo para agradecer la vida y la fiesta, el encuentro con los demás. Tiempo para buscar en el silencio al que Dios que nos ama. Tiempo para regalar a quien está solo, [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/escuela-de-oracion/vigilias-y-retiros/para-el-verano/el-verano-tiempo-para/">El verano tiempo para muchas cosas, también para Dios.</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[		<div data-elementor-type="wp-post" data-elementor-id="11457" class="elementor elementor-11457" data-elementor-post-type="post">
						<section class="elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-62978774 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default" data-id="62978774" data-element_type="section" data-e-type="section">
						<div class="elementor-container elementor-column-gap-default">
					<div class="elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-669af326" data-id="669af326" data-element_type="column" data-e-type="column">
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						<div class="elementor-element elementor-element-35ed6f49 elementor-widget elementor-widget-text-editor" data-id="35ed6f49" data-element_type="widget" data-e-type="widget" data-widget_type="text-editor.default">
				<div class="elementor-widget-container">
									
<p>Tiempo para dejar que el <strong><span style="color: #0000ff;">Evangelio</span> </strong>de cada día llene de agua tu pozo.</p>
<p></p>
<p class="has-medium-font-size">Tiempo para caminar como peregrinos acompañados de <strong><span style="color: #0000ff;">la Virgen</span></strong>.</p>
<p></p>
<p class="has-medium-font-size">Tiempo para agradecer<span style="color: #0000ff;"><strong> la vida</strong> </span>y la fiesta, el encuentro con los demás.</p>
<p></p>
<p class="has-medium-font-size">Tiempo para buscar en el <strong><span style="color: #0000ff;">silencio</span></strong> al que Dios que nos ama.</p>
<p></p>
<p class="has-medium-font-size">Tiempo para regalar a quien está solo, enfermo, &#8230;<span style="color: #0000ff;"><strong> una palabra</strong></span> de aliento y esperanza.</p>
<p></p>
<p class="has-medium-font-size">Tiempo para leer un buen <strong><span style="color: #0000ff;">libro</span> </strong>que te ayude a vivir con alegría la vida de cada día.</p>
<p></p>
<p class="has-medium-font-size">Tiempo para <span style="color: #0000ff;"><strong>encontrate contigo</strong></span> mismo, agardecer tu vida y ponerla en las manos de Dios.</p>
<p></p>
<p class="has-medium-font-size">Tiempo para <strong><span style="color: #0000ff;">reflexionar</span></strong> como estás viviendo esta experiencia de pandemia.</p>
<p></p>
<p class="has-medium-font-size">Tiempo para tejer entre todos un proyecto de <strong><span style="color: #0000ff;">paz y solidaridad para el mundo</span></strong>.</p>

<blockquote class="wp-block-quote is-style-default is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>«¡Creedme! lo he experimentado personalmente: podemos aprender más en los bosques que en los libros. Piedras y arboles te harán comprender cosas que ningun maestro seria capaz de hacerte comprender&#8230; » (San Bernardo).</p>
</blockquote>

<h3 class="fusion-responsive-typography-calculated wp-block-heading"><a href="https://cipecar.org/momentos-de-oracion/tu-diario-de-oracion/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>Escucha el Evangelio acompañado de una canción y palabra de los Místicos, descargando la Aplicación: Evangelio orado</strong></a></h3>
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		<title>Celebraciones en verano</title>
		<link>https://cipecar.org/escuela-de-oracion/vigilias-y-retiros/para-el-verano/celebraciones-en-verano/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Virtual Revolut OÜ]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 05 Jul 2013 18:30:55 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Para el verano]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>CADA AMANECER VOY A TI, DIOS DE MI VIDA. ¿Quién no visita en el verano un monasterio, pasa un día de campo, se regala un día azul, se mantiene en sintonía con lo que pasa en el mundo, acude a una fiesta del pueblo? Pero hay muchas formas de hacerlo. Aquí te proponemos vivir todo [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h2>CADA AMANECER VOY A TI, DIOS DE MI VIDA.</h2>
<p>¿Quién no visita en el verano un monasterio, pasa un día de campo, se regala un día azul, se mantiene en sintonía con lo que pasa en el mundo, acude a una fiesta del pueblo? Pero hay muchas formas de hacerlo.</p>
<p>Aquí te proponemos vivir todo eso con un estilo orante y celebrativo. ¡Que lo disfrutes!</p>
<ul>
<li><a href="../orar-en-estos-meses-de-verano">Algunas pistas</a></li>
<li><a href="../en-contacto-con-la-creacion">Un día de campo</a></li>
<li><a href="../la-visita-a-un-monasterio">La visita a un Monasterio</a></li>
<li><a href="../un-dia-azul">Un día azul</a></li>
<li><a href="../lo-que-pasa-en-el-mundo">Lo que pasa en el mundo</a></li>
<li><a href="../la-fiesta-del-pueblo">La Fiesta del pueblo</a></li>
</ul>
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		<title>La fiesta del pueblo</title>
		<link>https://cipecar.org/escuela-de-oracion/vigilias-y-retiros/para-el-verano/la-fiesta-del-pueblo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Virtual Revolut OÜ]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 17 Aug 2006 00:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Para el verano]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>LA FIESTA: JORNADA DE PUERTAS ABIERTAS PARA UN PUEBLO. Introducción El verano está lleno de fiestas. Cada pueblo, por pequeño que sea, celebra la suya. No te será difícil participar en alguna de ellas. Generalmente, las fiestas han surgido de la fe de los pueblos. Participar en una fiesta, puede ser para ti una ocasión [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h2>LA FIESTA: JORNADA DE PUERTAS ABIERTAS PARA UN PUEBLO. </h2>
<h3>Introducción</h3>
<p>El verano está lleno de fiestas. Cada pueblo, por pequeño que sea, celebra la suya. No te será difícil participar en alguna de ellas. Generalmente, las fiestas han surgido de la fe de los pueblos. Participar en una fiesta, puede ser para ti una ocasión de sentirte tú también formando parte del pueblo, de la fe del pueblo. Puede ser una ocasión para que des gracias por la bondad, la misericordia y el derroche de amor de Dios para con sus hijos. La fe se ha hecho cultura y la cultura se ha manifestado en la alegría compartida. Nadie es forastero.</p>
<h3>Los preparativos</h3>
<p>No vayas sin más a la fiesta. Aunque la fiesta te parezca algo informal, conviene que te prepares. Prepara tu corazón para el encuentro con los demás. Comenzarás a ser feliz antes de que vayas. La sonrisa es el mejor vestido, la mano abierta el mejor gesto. Seguramente las calles están adornadas de flores y serpentinas, pero tú puedes engalanar el ambiente con tu buen humor, con tus ganas de disfrutar en compañía de los amigos, con tu limpieza.</p>
<h3>El Amigo llega a la fiesta</h3>
<p>Disfruta de la vida, que se despliega en tantos detalles: música, risas, comida abundante. Siente la emoción de las campanas, del saludo gozoso a los vecinos. Dios es amigo de la vida, le gusta la vida, se manifiesta en la vida.</p>
<h3>Canta sus maravillas con el Salmo 125:</h3>
<blockquote><p>«Cuando el Señor cambió nuestra suerte,</p>
<p>La boca se nos llenaba de risas,</p>
<p>la lengua de cantares.</p>
<p>Hasta los gentiles decían:</p>
<p>El Señor ha estado grande con ellos</p>
<p>El Señor ha estado grande con nosotros,</p>
<p>Y estamos alegres».</p>
</blockquote>
<p>Procura sentarte también a la mesa de la Eucaristía. Un amigo, Jesús, llega a la fiesta para compartir su evangelio con todos. No te pierdas la procesión. Disfruta con todos, paseando al Santo por las calles del pueblo entre cantares, rezos, volteo de campanas, cohetes, danzas. Hazlo todo para El, el Señor de la Vida.</p>
<h3>La mesa del encuentro con el hermano</h3>
<p>Entre manjares de fraternidad, canto, danza, baile, juego, vino que alegre el corazón. Con un lugar para todo el que llegue sin importar su procedencia, donde se olviden los conflictos y problemas, donde la comunicación y el diálogo sean sinceros abiertos, donde pequeños y grandes puedan reír alegremente.</p>
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		<title>En contacto con la creación</title>
		<link>https://cipecar.org/escuela-de-oracion/vigilias-y-retiros/para-el-verano/en-contacto-con-la-creacion/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Virtual Revolut OÜ]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 16 Aug 2006 00:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Para el verano]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Introducción «Mil gracias derramando pasó por estos sotos con presura, con sola su figura, vestidos los dejó de hermosura» Esta experiencia la puedes realizar a solas, en grupo o en familia. Busca un lugar cercano a donde vives. No hace falta que sea un rincón espectacular, de los que anuncian las oficinas de turismo. La [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>Introducción</h3>
<blockquote><p>«Mil gracias derramando pasó por estos sotos con presura, con sola su figura, vestidos los dejó de hermosura»</p></blockquote>
<p>Esta experiencia la puedes realizar a solas, en grupo o en familia.</p>
<ul>
<li>Busca un lugar cercano a donde vives. No hace falta que sea un rincón espectacular, de los que anuncian las oficinas de turismo. La belleza se esconde en muchos sitios.</li>
<li>Prepara tu mochila con agua, fruta. Prepara, sobre todo, tus sentidos. El campo es una fiesta para los sentidos: los ojos, el tacto, el gusto, el oído, el olfato.</li>
<li>No te sorprendas si te brota la alabanza al Creador. Suele ocurrir cuando uno descubre el milagro de la vida.</li>
</ul>
<h3>Ponte en camino</h3>
<p>Vence las perezas y dificultades de última hora y sal de tu casa. Que tu vida no huela a cerrado. Haz una señal, la de los cristianos. Es una preciosa forma de comenzar todo. Canta una canción a María, la mujer peregrina: «Ven con nosotros al caminar, Santa María». Camina sin ansiedad, muy abierto/a a las sorpresas. No se trata de llegar el primero a nada, sino de aprender a vivir. Si encuentras a alguna persona, salúdala con cariño. Las personas son lo mejor del paisaje.</p>
<p>Fíjate en la piedra, en su dureza y colorido; toca el árbol y su corteza; mete la mano en el agua del arroyo y escucha con atención la sinfonía de las pequeñas cascadas; adivina dónde se esconde el agua cuando veas juncos o hierba verde; detente ante plantas o insectos desconocidos; observa las hormigas con sus idas y venidas y sus fardos de comida al hombro; inclínate para oler las flores y las plantas&#8230; No olvides que hoy es la fiesta de tus sentidos.</p>
<h3>Tiempo para orar: Salmo 34</h3>
<p>El campo está lleno de recursos para orar. Jesús los utilizó en abundancia. El Espíritu es lugar abierto, donde corre el aire, da el sol, te moja la lluvia, te toca y te habla la vida. Siéntate y ora con este salmo. Lo han hecho antes que tú millones de creyentes. Agradece el efecto curativo que tiene el caminar por el campo con atención. Añádele nuevas estrofas, la belleza produce belleza.</p>
<blockquote><p>«Oh Dios, tú mereces un himno de alabanza y gratitud.</p>
<p>Tú cuidas de la tierra, la riegas y la enriqueces sin medida;</p>
<p>la acequia de Dios va llena de agua, preparas los trigales.</p>
<p>Oh Dios, tú mereces un himno de alabanza y gratitud. Riegas los surcos, igualas los terrones,</p>
<p>tu llovizna los deja mullidos, bendices sus brotes;</p>
<p>coronas el año con tus bienes, tus carriles rezuman abundancia.</p>
<p>Oh Dios, tú mereces un himno de alabanza y gratitud.</p>
<p>Rezuman los pastos del páramo, y las colinas de orlan de alegría;</p>
<p>las praderas se cubren de rebaños, y los valles se visten de mieses que aclaman y cantan».</p>
</blockquote>
<h3>Al finalizar la jornada</h3>
<p>Comparte lo que has descubierto con los que te han acompañado. Cuéntales las parábolas que has descubierto en contacto con la naturaleza para vivir mejor tu vida, para entender mejor a Dios.</p>
<p>Mira cómo se expresaba Teresa de Jesús:</p>
<blockquote><p>«En cada cosita que Dios crió hay más de lo que se entiende, aunque sea una hormiguita&rdquo;. &ldquo;Aprovechábame a mí ver campo o agua, flores; en estas cosas hallaba yo memoria del Criador».</p></blockquote>
<p>Y admira también cómo lo hacía Juan de la Cruz:</p>
<blockquote><p>«Mil gracias derramando pasó por estos sotos con presura, <y yéndolos mirando, con sola su figura, vestidos los dejó de hermosura.</p></blockquote>
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		<title>La visita a un monasterio</title>
		<link>https://cipecar.org/escuela-de-oracion/vigilias-y-retiros/para-el-verano/la-visita-a-un-monasterio/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Virtual Revolut OÜ]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 16 Aug 2006 00:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Para el verano]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Introducción Hay muchos en la geografía. Seguramente hay alguno cerca de donde tú vives. Suelen ser lugares de belleza, en los que se respira un aire de silencio y de paz. La acogida es una de las cosas que más cuidan sus moradores. Un poco de información nunca viene mal: quiénes son los que viven [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://cipecar.org/escuela-de-oracion/vigilias-y-retiros/para-el-verano/la-visita-a-un-monasterio/">La visita a un monasterio</a> se publicó primero en <a href="https://cipecar.org">Cipecar</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>Introducción</h3>
<p>Hay muchos en la geografía. Seguramente hay alguno cerca de donde tú vives. Suelen ser lugares de belleza, en los que se respira un aire de silencio y de paz. La acogida es una de las cosas que más cuidan sus moradores. Un poco de información nunca viene mal: quiénes son los que viven en él, algunos datos de su historia, el influjo que ha tenido a lo largo de los siglos&#8230; Interésate por el horario. Te puede venir bien para compartir la comida o el rezo litúrgico.</p>
<h3>Descálzate porque el terreno que pisas es santo</h3>
<p>Acércate despacio. No lo veas de forma apresurada, y menos con la prisa del corazón. Recuerda que lo más importante no es lo que encuentres, sino que te encuentres a ti. Saborea cada detalle; deja sobre todo que te brote lo que llevas dentro.</p>
<p>En algún momento busca el silencio y ten alerta el corazón. Calla para poder contemplar. Un rincón de la capilla, la mirada serena a una imagen hecha con gusto y belleza, un paseo reposado por los jardines de los alrededores, una piedra o un tronco para sentarte con calma&#8230; pueden ser el precioso lugar que te ayude a estar con Dios.</p>
<p>Te proponemos leer y releer despacio el salmo 41. Hasta que los símbolos te inunden, hasta que también a ti te brote la sed de Dios, quizás dormida durante mucho tiempo. Tómate con calma todo el tiempo que necesites.</p>
<h3>Tiempo para orar: Salmo 41</h3>
<blockquote><p>«Mi alma tiene sed del Dios vivo:<br />
¿cuándo veré el rostro de Dios?<br />
Como busca la cierva corrientes de agua,<br />
así mi alma te busca a ti, Dios mío.</p>
<p>Tiene sed de Dios del Dios vivo:<br />
¿Cuándo entraré a ver el rostro de Dios?<br />
Envía tu luz y tu verdad:<br />
que ellas me guíen<br />
y me conduzcan hasta tu monte santo,<br />
hasta tu morada.</p>
<p>Que yo me acerque al altar de Dios,<br />
al Dios de mi alegría;<br />
que te dé gracias al son de la cítara,<br />
Dios, Dios mío».</p></blockquote>
<h3>Tiempo de diálogo</h3>
<p>En el monasterio habitan hombres o mujeres que viven para Dios. Así de sencillo, así de impresionante. La razón de su vida es Dios. Dedican su vida gratuitamente para él. Aprovecha para hablar, aunque solo sea unos minutos, con alguno de ellos. No pierdas el tiempo hablando de lo de siempre.</p>
<p>Habla de eso que llevas dentro y que con casi nadie puedes compartir. Escúchales: El agua más limpia mana de los manantiales más profundos. Agradece con una sonrisa cada palabra y cada detalle. Agradece su vida.</p>
<h3>Ora con los que están en el monasterio</h3>
<p>Haz lo posible por participar en algún momento de oración de la comunidad. Si es posible, que sea la eucaristía. Deja que tu pequeño manantial entre el río de alabanzas de la Iglesia. Une tu corazón al de los hermanos o hermanas. Canta con ellos al Señor.</p>
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